jueves, octubre 06, 2011







Escuché a un amigo decir que la muerte de una mascota era una buena forma de "enseñar" a los hijos lo que esta despedida significa. La verdad, es que aún peligrosamente cerca de los 40, decirle adiós a un amigo canino sigue siendo una triste pérdida y, además, pos no tengo hijos...


Ayer se fue Clapton. Ojalá todos pudieramos tener la opción de hacerlo tan en calma y con esa mirada agradecida.

Sé que ahora ya sus piernas no le duelen, que seguro está corriendo en alguna pradera metafísica y orinando todos esos metafísicos árboles. Pero de todos modos decir adiós deja un vacío.

Clapton no era mi mascota, pero a pesar de ello tengo muchos recuerdos de él y con él. Grillo, obviamente, está más triste. Evidentemente, ese perrito anduvo "por ahí" 16 años de la vida y en 16 años pasan muchas cosas. Difícilmente recuerdo algún amigo de Grillo que no preguntara por él o lo mandara saludar o_O.

Eso hace la muerte, en medio de ese dolor de saber que nunca más verás a alguien y de la conciencia de que el mundo luce distinto sabiendo que esa presencia ya no está, mueve un sinnúmero de emociones. 


Era una muerte anunciada, pero eso no importa, en realidad. De cualquier forma, te hace pensar en que hace un año la vida era distinta. Hace un año estaba tu papá y salía con Clapton a caminar. Cariñosamente le preguntaba quién se iría primero y la mascota sólo atinaba a restregar su cabeza en la pierna del amo. No sé si esa era una respuesta, pero un año después no está ninguno. ¿Quién nos lo habría platicado en el invierno de 2009? La muerte,  que es lo único seguro en la vida nunca es un opción en nuestra mente.


La muerte... 


La muerte necesariamente me hace pensar en la vida. En la frágil vida... la traicionera, dijo Gutiérrez Nájera, pero hermosa, tempestuosa... formidable, escribió otro poeta...

La vida es formidable, pero sobre todo demasiado corta. Demasiado corta como para cargar mucho equipaje, llorar noches enteras, angustiarse por algo, enojarse por todo. Demasiado corta como para tener miedo de estar vivo.


Sin duda, ese talentoso creativo que comparte la fecha de muerte de Clapton, tuvo razón al decir que no hay tiempo para desperdiciarlo en cosas que no amas y tuvo también razón en pensar diferente. Quizás es algo que debería empezar a hacer.

0 venenos y antídotos: