Eva y sus serpientes ®
Porque quiero seguir viviendo después de mi muerte. Ana Frank.
miércoles, octubre 12, 2011
El desencanto es una de las peores sentimientos que pueden experimentarse. Y es que mirar a los ojos a la realidad no siempre es divertido, peor si es una realidad que no puedes modificar, al menos, por el momento.
Desde que era chiquita me ataca una extraña sensación cuando hago algo que no me llena. Esa idea de estar perdiendo el tiempo y con el tiempo fragmentos de la vida. Así que el desencanto es horrible porque me persigue con esa cantaleta de que no puedo estar perdiendo mis segundos en algo declaradamente aburrido.
El problema realmente es que al crecer uno se hace a la idea de que a veces se tiene que aburrir para después disfrutar de las cosas bellas. Alguien nos dijo que sólo así lograríamos madurar. Le creí. No sé si maduré, al menos estoy segura que mis niveles de tolerancia han llegado a niveles maravillosamente estúpidos, lo cual debe tener algo bueno por ahí. Pero hoy miro mis satisfacciones y mis angustias, miro mis risas y mis llantos y miro en todas esas cosas divertidas que han pasado gracias al aburrimiento previo y pienso: es un completa pendejada.
Cuando las cosas dejan de estimular positivamente la vida, no existe una sola razón para seguir haciéndolas. Nadie quiere que muera un amigo para así disfrutar de verdad la amistad, nadie quiere llorar por las noches para así apreciar la belleza del sol y nadie busca un dolor extremo para entender las bondades de la salud. Nadie sano, al menos.
La vida debería ser más simple. Más plena. más reconfortante.
No digo que uno tiene que salir corriendo cuando las cosas que cambian y se vuelven grises. Creo que hay maneras de volver a llenarlas de color, pero a veces cuando ya se ha hecho todo lo posible, cuando ya buscaste hasta en el más pequeño rincón, quizás es momento de decidir hacer cambios trascendentes que lleven a la verdadera satisfacción.
Siempre he creído que todo cambio es sano y encierra cosas buenas. Lo complejo es darse cuenta que a veces esas cosas buenas radican en comprender que ha llegado el momento de hacer más cambios.
En todo caso, el verdadero problema son los miedos. Esos miedos que generan excusas y aplazan las decisiones. Si uno sabe lo que está pasando, los valiosos minutos que desperdicias escribiendo cosas como esta, es ridículo darse licencias de no sentirse pleno por una temporada y ¡no hacer nada!
La vida es movimiento y dejarse de mover en espera de que del cielo caiga una respuesta es tonto. Empezar a hacer las cosas sin que exista ninguna otra emoción que aburrimiento es triste. Angustiarse por cosas que aún no han pasado es poco sano. Y creer que tienes que llorar para después poder reír es la frase más inútil que he escuchado.
Todo el mundo se la pasa diciendo que solo hay una vida, que es corta y que hay que aprovecharla. Eso es cierto, pero muy pocas personas se atreven a estar despiertos y notar que el valor es mucho más que tomar la mejor decisión demasiado tarde...
Sólo hay una vida, es corta y hay que aprovecharla.
¿Cómo? cada uno lo sabrá mejor. Yo por lo pronto creo que en algún momento hay que dejar de revisar las circunstancias y tomar decisiones. En algún momento hay que dejar de ser complaciente y decir que podría ser peor y tomar las riendas de la propia existencia para así aspirar a vivir plenamente.
No hay que salir en graciosa huída, no, pero en vez de imaginar lo que podría ser, hay que empezar a trazar los caminos....
martes, octubre 11, 2011
Es súper sorprendente escuchar hablar a alguien que domina un tema que en tu imaginación no debería dominar. Es un prejuicio tonto, ya lo sé, pero para mí es soprendente.
Y es que hoy un casi-viejito se puso a dar detalles tan específicos y extraños de videojuegos que casi me asustó. Ciertamente, pudo haber dicho lo que sea y yo le hubiera creído porque no sé nada de nada de ninguno. Con dificultad recuerdo los nombres de las consolas más famosas y la última vez que compre un juego (¿se llamaban cartuchos?) fue Pac-Man, así que haber usado un Atari no me da ni siquiera el conocimiento básico parahablar de esto.
Pero este señor, empezó a dar datos de cosas que ni han salido, a explicar en dónde radicaba su novedad y a detallar eventos históricos que han definido ciertos juegos. Les puedo jurar que no se dedica a nada que tenga que ver con videojuegos, aunque no sé si tiene hijos o si él es una de esos amantes de pasar 600 horas seguidas con un control en la mano.
Como sea, si uno lo ve pasar por ahí no imaginas que es una enciclopedia de la modernidad vidojueguil, no luce como tal y escucharlo, por lo tanto, se vuelve asombroso y muy interesante, porque no habla con pasión sino con información que aún a personas como yo, a quienes nunca se le ocurriría jugar Zelda, las mantiene queriendo saber más y convencidos que ha sido una idotez no interesarse antes...
Ese es el talento de un escritor...
...y éste el ojalá de una aprendiz.
Tipo de mordida:
Literatura cine música y cosas peores
La que esté libre de hormonas que arroje la primera piedra... y es que esos días en los que tienes ganas de llorar, simplemente por que sí, son horribles.
Analizas tu interior y sabes que no hay razones para sentirte mal, no ha pasado nada, pero entre más lo piensas más se llena el estómago de angustia y crece y crece un vacío que no te deja concentrar
Se te quita el hambre, caminas por el pasillo como perrito en busca de escondite, el cielo luce gris, pero no hay justificaciones... Las hormonas son un enemigo asqueroso que ataca puntualmente, no permiten que olvides que vives con ellas y seguramente en algún lugar profundo se burlan de que te lo volvieron a hacer, una vez más te enojaste a lo pendejo, te agustiaste por nada, te dieron ganas de llorar por todo...
No se aprende y ellas son siempre las amas de lugar... Las odio!!!!
Tipo de mordida:
Mi neurosis es quien habla,
Miscelánea de ideas y afectos,
Una niña pujocita
viernes, octubre 07, 2011
Mi nuevo deporte favorito es leer "bios" de desconocidos en tuiter. Es fascinante. Resulta realmente entretenido notar como, ciertamente, esas breves líneas dicen más de la persona, de lo que en realidad dicen, al menos en mi imaginación. Lean cuidado y verán como es muy divertido notar cómo, en general, la mitad de las cosas que alguien pone son mentiras o a lo mucho aspiraciones, después de la bio con dos o tres tuits... digo, aceptar que Tranströmer no te dice nada y sólo te evoca a los Transformers, no tiene nada de malo, ¿o sí?
Me da risa esa gente que dice cosas que no cree o no sabe porque le parecen cool o escucharon que era cool, me pregunto, por qué si algo te parece cool no intentas aprenderlo en lugar de repetir algo que otra persona dijo y que además no entiendes.
La verdad es que no me importa mucho, no más me parece divertido.
La cosa está en que cuando uno tiene oportunidad de hablar de sí mismo, de escribir de si mismo y que alguien lo lea, debería ser cuidadoso y selecto.
Uno debería reflexionar bien qué zona estás abriendo, no tiene que ser nada profundo, ni chistoso, ni de esencia, ni siquiera verdadero, pero debería estar cuidado. Mal que bien estás dando una probadita de ti...
Aunque no creo que esto sea de interés de nadie, ni del mío, sólo que pasaba por aquí y se me ocurrió decirlo... ¿eso que dirá de mí?
Tipo de mordida:
Literatura cine música y cosas peores,
Miscelánea de ideas y afectos
jueves, octubre 06, 2011
Escuché a un amigo decir que la muerte de una mascota era una buena forma de "enseñar" a los hijos lo que esta despedida significa. La verdad, es que aún peligrosamente cerca de los 40, decirle adiós a un amigo canino sigue siendo una triste pérdida y, además, pos no tengo hijos...
Ayer se fue Clapton. Ojalá todos pudieramos tener la opción de hacerlo tan en calma y con esa mirada agradecida.
Sé que ahora ya sus piernas no le duelen, que seguro está corriendo en alguna pradera metafísica y orinando todos esos metafísicos árboles. Pero de todos modos decir adiós deja un vacío.
Clapton no era mi mascota, pero a pesar de ello tengo muchos recuerdos de él y con él. Grillo, obviamente, está más triste. Evidentemente, ese perrito anduvo "por ahí" 16 años de la vida y en 16 años pasan muchas cosas. Difícilmente recuerdo algún amigo de Grillo que no preguntara por él o lo mandara saludar o_O.
Eso hace la muerte, en medio de ese dolor de saber que nunca más verás a alguien y de la conciencia de que el mundo luce distinto sabiendo que esa presencia ya no está, mueve un sinnúmero de emociones.
Era una muerte anunciada, pero eso no importa, en realidad. De cualquier forma, te hace pensar en que hace un año la vida era distinta. Hace un año estaba tu papá y salía con Clapton a caminar. Cariñosamente le preguntaba quién se iría primero y la mascota sólo atinaba a restregar su cabeza en la pierna del amo. No sé si esa era una respuesta, pero un año después no está ninguno. ¿Quién nos lo habría platicado en el invierno de 2009? La muerte, que es lo único seguro en la vida nunca es un opción en nuestra mente.
La muerte...
La muerte necesariamente me hace pensar en la vida. En la frágil vida... la traicionera, dijo Gutiérrez Nájera, pero hermosa, tempestuosa... formidable, escribió otro poeta...
La vida es formidable, pero sobre todo demasiado corta. Demasiado corta como para cargar mucho equipaje, llorar noches enteras, angustiarse por algo, enojarse por todo. Demasiado corta como para tener miedo de estar vivo.
Sin duda, ese talentoso creativo que comparte la fecha de muerte de Clapton, tuvo razón al decir que no hay tiempo para desperdiciarlo en cosas que no amas y tuvo también razón en pensar diferente. Quizás es algo que debería empezar a hacer.
Tipo de mordida:
Miscelánea de ideas y afectos
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