jueves, abril 17, 2014









G

He pensado en escribir de ti desde la semana pasada, preferí no hacerlo esperando no ser ave de mal agüero, pero de todas formas hoy te fuiste. Mi mamá me dio la noticia por teléfono y plantó un hueco en mi estómago, como si fueras parte de mi familia y hubiéramos compartido la mesa mil veces. Y es que, ¿sabes?, lo que me regalaste en tus libros no alcanza una descripción, esos mundos detenidos en el tiempo, similares a un cuadro que no puedes dejar de ver, son parte importante de mi alma. Tus mariposas amarillas ocuparon mi mente y mis lecturas muchas veces, con el deseo de agarrarlas con las manos, de desbaratarlas para entender cómo volaban. Hoy ya no estás y me causa una gran tristeza… pero, sin duda, dejar un vacío tan grande en el mundo, con tantas personas que esta tarde agradecen una frase o una historia es una muestra de una vida que valió la pena y no hay mayor honor al que un humano pueda aspirar: eres inmortal.

Que sea el mejor de los viajes, Gabo.

jueves, abril 10, 2014








Canta Fito "y caí que al fin esto es un juego..." y creo que tiene razón. Si uno mira bien la vida notará lo breve que es y lo mucho que la desperdiciamos, cuando, al final, esto es un juego.

miércoles, abril 09, 2014









En dramas laborales presentamos:
No por mucho madrugar te da tiempo de acabar todas tus colaboraciones… 
Una experiencia más a la carpeta del trabajo…